Una cadena de favores que
reemplaza el intercambio de dinero
En España hay
alrededor de 300 bancos del tiempo en funcionamiento
Una asociación crea un
'software' gratuito para agilizar el uso de estas plataforma
Una hora es la moneda de cambio
básica de estas plataformas.
A Belén
Giner no se le da bien el bricolaje y alguien le vino a instalar un ventilador
para hacer frente al calor veraniego de Barcelona. ¿Cuánto le costó la
instalación? 0 euros. Lo pagó con unas horas que había conseguido dando clases
de meditación y relajación a través del banco del tiempo
de Gracia del que es miembro desde hace varios años.
“Lo ideal sería que no existiera ningún tipo de moneda, ni siquiera el tiempo. De lo que se trata es de trasladar la red de solidaridad que existe entre amigos y familiares hasta el barrio o la comunidad más cercana a cada uno de nosotros. Si tenemos habilidades es importante que con ellas nos demos apoyo unos a otros”, asegura Sergi Alonso, presidente de la ADBdT y miembro del banco del tiempo de Gracia.
El intercambio de servicios es muy variado: arreglos en casa, cursos de cocina, cuidar animales en época de vacaciones, ayuda en mudanzas, asesoramiento legal, clases de idiomas, asistencia y acompañamiento a personas mayores, entre otras. “Lo revolucionario es que las horas que sirven de moneda son las mismas que las horas de reloj. Lo que estás dispuesto a dar te lo pagan al mismo precio, es decir, con las mismas horas”, asegura Alonso. Una cadena de favores que reemplaza al dinero. “Los servicios que se ofrecen en los bancos del tiempo no deben confundirse con el voluntariado, sino que es un intercambio basado en un círculo de poder entre iguales. Esa es la clave”, “El trueque, los bancos del tiempo y la red de monedas sociales son sistemas incluyentes que favorecen a aquellos que no tienen recursos. El hecho de ser desempleado no tendría que ser un impedimento para poder vivir dignamente”, explica Gisbert. Con el desarrollo de la tecnología, cada vez son más los bancos del tiempo y redes de trueque que nacen en Internet. Para facilitar su gestión, la asociación que preside Alonso ha creado Timeoverflow, un software libre y gratuito que facilita la puesta en marcha de un nuevo banco del tiempo y agiliza las gestiones de quienes lo usan: “A los usuarios de un banco de tiempo a través de esta plataforma les será más fácil saber qué ofrece cada miembro”, puntualiza. Sin embargo, para Alonso es fundamental que estas comunidades se dinamicen con reuniones y encuentros físicos, donde en ocasiones se acuerdan más intercambios que a través de la Red.
Cronobank
es el primer banco mundial del tiempo que ha nacido a través de Internet. Con
traducción simultanea en 55 idiomas, la plataforma está en plena expansión en
el mundo hispanohablante. Su objetivo es servir de lugar de intercambio de
servicios de un punto a otro del mundo, pero también una iniciativa utilizada
por vecinos de un mismo barrio. “Queremos que además de usar la moneda tiempo
sea un lugar de encuentro. Es una manera de acercarse a una economía
alternativa y darnos cuenta de que lo que realmente nos hace felices no es una
cantidad de dinero”, explica Sergio García, su fundador. En sus ocho meses de
vida tiene 1.500 usuarios. Una de las novedades de esta plataforma son Los viernes de la economía solidaria, un encuentro semanal con expertos en alternativas económicas para que respondan a preguntas de todo tipo a través de la web y que estará activo a partir de febrero.
Me parece que este proyecto de banco del tiempo, el cual yo desconocía, está muy bien para promover la solidaridad entre los ciudadanos. Además, creo que este intercambio de prestaciones de servicios puede hacer que a algunas personas se les ofrezcan unos servicios que, a lo mejor con el dinero no se lo podrían permitir.
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